Es importante destacar que uno de los principios orientadores de esta Política LGBT es la participación ciudadana y en este marco el IDPAC, en cabeza de la Gerencia de Mujer y Géneros, realizó el proceso de aportes ciudadanos para esta Política, en el cual participaron activamente 129 personas.

¿Y ahora qué sigue?
Ahora sigue el proceso de elección de las y los representantes al Consejo Consultivo LGBT: instancia de participación para el seguimiento y evaluación del cumplimiento del plan de acción de la Política Pública LGBT. Así mismo, es necesario fortalecer el espacio de la Alianza por la Ciudadanía plena de las personas LGBT en Bogotá, en el cual se realiza una interlocución y concertación continua entre las diversas organizaciones y personas del sector y la Administración distrital. 
De la misma manera es indispensable trabajar fuertemente en la eliminación de prejuicios y estigmas que impiden a las personas LGBT el ejercicio pleno de sus derechos y de su ciudadanía y es fundamental que las instituciones distritales, junto con los y las servidoras públicas que las integran, desarrollen capacidades y competencias que contribuyan a que esta población pueda aprovechar los sistemas de servicios públicos sociales, por ejemplo que existan protocolos de atención adecuados en salud sexual o salud reproductiva para las mujeres lesbianas, bisexuales y trans. 
Es de gran importancia  continuar fortaleciendo la participación de las organizaciones sociales y las personas LGBT en el ámbito local y distrital, y apoyando la permanencia y la apertura de espacios donde la Política se territorialice y se encuentre con la cotidianidad de las y los bogotanos, como ocurre en el Centro Comunitario LGBT de la localidad de Chapinero.
Es necesario también que las instituciones distritales junto con los y las servidoras públicas que las integran desarrollen capacidades y competencias que contribuyan a la implementación de la política y a que las personas LGBT puedan aprovechar los sistemas de servicios públicos sociales, por ejemplo que existan protocolos de atención adecuados en salud sexual o salud reproductiva para las mujeres lesbiana, bisexuales y trans.