- El Instituto ejecutó el 94 % de su presupuesto, equivalente a $50.200 millones, destinados a fortalecer la organización social y la participación ciudadana.
Bogotá 18 de marzo de 2026.- En 2025, la participación ciudadana en Bogotá no solo creció, se multiplicó. Procesos comunitarios que antes convocaban a cerca de 20 personas hoy movilizan a más de 200 ciudadanos en los territorios, evidenciando un fortalecimiento sin precedentes de la organización social en la ciudad.
Así lo reveló el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal (IDPAC) durante la Rendición de Cuentas Distrital 2025, un ejercicio unificado de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, que posiciona la participación como un eje clave del Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Camina Segura 2024-2027”.
“En Bogotá sí pasa: la participación transforma los territorios. Muchas de las transformaciones de la ciudad empiezan en los barrios, en un salón comunal o en una organización social que decide actuar”, afirmó la directora del Instituto, María Ximena Morales Trujillo.
Uno de los principales motores de este crecimiento fue el fortalecimiento del Fondo Chikaná, a través del cual el Instituto invirtieron 2.800 millones de pesos directamente en la ciudadanía. Estos recursos beneficiaron a 200 Juntas de Acción Comunal, 90 instancias de participación, 80 organizaciones juveniles y 40 organizaciones de mujeres, permitiendo que las iniciativas comunitarias escalen y amplíen su impacto en los territorios.
A este esfuerzo se suma el programa Obras con Saldo Pedagógico, una de las iniciativas más representativas del Instituto, que combina la intervención del espacio público con la participación de la comunidad. Durante 2025 se ejecutaron 50 obras comunitarias con una inversión de 1.500 millones de pesos, en sectores donde el deterioro del espacio público afectaba la convivencia y la seguridad.
“Estas obras no solo recuperan infraestructura, también fortalecen el tejido social y motivan a la comunidad a seguir participando y convirtiéndose en agente de cambio. Es un gran trabajo articulado entre las Juntas de Acción Comunal y la Alcaldía Mayor de Bogotá”, señaló Morales Trujillo.
Un ejemplo de ello se encuentra en Usme, donde la comunidad logró transformar un paso peatonal que conecta los barrios Gran Yomasa y Bulevar del Sur, un espacio que anteriormente representaba un riesgo y que hoy permite el tránsito seguro de más de 500 personas diariamente, gracias al trabajo conjunto entre la Junta de Acción Comunal y sus habitantes.
El fortalecimiento de la participación también se dio desde la formación. A través de la Escuela de Participación, el Instituto capacitó a más de 30.800 ciudadanos durante 2025, consolidando liderazgos y fortaleciendo la capacidad de incidencia de organizaciones sociales, comunales e instancias de participación en los territorios.
“Formar liderazgos es un granito de arena fundamental para fortalecer la democracia”, explicó la directora, al resaltar que estos procesos permiten contar con una ciudadanía más preparada para tomar decisiones y construir colectivamente soluciones.
La rendición de cuentas también puso en evidencia que la participación tiene rostro y genera transformaciones reales. Uno de los casos más significativos es el de la comunidad sordociega en Bogotá, que durante años permaneció prácticamente excluida de los espacios de decisión. Sin embargo, gracias a procesos de organización y acompañamiento, lograron consolidar el colectivo COLSORCI y, por primera vez, tener representación en el Consejo Distrital de Discapacidad y en instancias locales.
Otras experiencias, como la recuperación de espacios públicos en Bosa, donde la intervención permitió mejorar la seguridad, la convivencia y el cuidado ambiental beneficiando a cerca de 200 personas.
Estos resultados hacen parte de un esfuerzo articulado del Distrito por fortalecer la participación ciudadana en Bogotá. Durante 2025, el Instituto ejecutó el 94 % del presupuesto asignado, correspondiente a 50.200 millones de pesos, a través del proyecto Construcción de Ciudadanía Activa: Crece la Participación en el Territorio, lo que permitió entregar incentivos a organizaciones sociales, ejecutar obras comunitarias y fortalecer instancias de participación en toda la ciudad.
De cara a 2026, el Instituto continuará fortaleciendo el Fondo Chikaná, las Obras con Saldo Pedagógico y la Escuela de Participación, al tiempo que avanzará en rutas diferenciales con enfoque de género, étnico y de discapacidad, con el objetivo de ampliar aún más la participación en los territorios
La rendición de cuentas 2025 no solo presenta resultados, sino que reafirma que Bogotá se construye desde sus barrios, desde la organización social y desde la ciudadanía organizada.
Porque en Bogotá sí pasa.
Y con la ciudadanía, sí pasa.
